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Eufemia Bravo, ssj (Lima-Perú)

Agradezco al Señor la vida de Francisco Butiñá. Fue una persona que se dejó amar mucho por Dios y desde esa experiencia de ser amado pudo entregar mucho amor al obrero, campesino, mujer trabajadora pobre, y a todas las personas que tuvieron la suerte de compartir de cerca su vida. Su familia, Siervas e Hijas de San José, por todos desvivía. Solo desde esta experiencia pudo dejarnos una rica herencia “AMAD MUCHO A JESUS QUE EL AMOR ES BUEN MAESTRO PARA TODO LO BUENO”. Su vida y persona es un gran regalo . Y como un regalo valioso siento dentro de mí, grandes deseos de cuidarlo y hacer realidad sus sueños.

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